sábado, 14 de diciembre de 2013

Fracción de segundo

Improvisando un rocanrol en mi menor vuelve a mi mente uno de los peores temores. Creo yo que todos le tememos a lo mismo, es que algunos no lo asumen, u otros prefieren no enterarse. Ese miedo a estar muy solo, que de momentos es sólo un recuerdo vuelve a la garganta en forma de rocnarol. Pero si antes parecía todo tan perfecto era porque no quería ver a todos esos amigos del campeón como tales no? A esas risas y preocupaciones falsas. A todos esos que estaban y de golpe ya no más. Pero siempre hay algo más, aunque sean uno o dos, siempre va a haber alguien en quien confiar. Yo creo que si no hay nadie que pueda entender enteramente tu psiquis tu misión aquí terminó. Hay momentos difíciles en los que elegir una opción en fracción de segundo te puede salvar la vida, lo mismo sucede en ciertas situaciones que no se pueden atravesar sin un compañero al costado, no las soportaría, caería en la debilidad de subir la cadencia y pasar en rojo una avenida cerrando los ojos. Pero no. Por suerte estuvieron para enfriarme la cabeza y sacarme las lágrimas, y es por ellos que sigo, sólo por ellos voy a dar batalla a tanto careta dando vueltas. Uno no es ni bueno ni malo, sólo es.