No me acuerdo nada de lo que dije, y no sé ni qué tartamudeé. Es que el ruido de mi corazón no me dejaba escuchar. Latía como late a veces, cuando freno muy de golpe, o cuando voy en bajada. Era como loco baterista haciendo el sólo de su vida.
Me perdí en tu sonrisa, y naufragué por tus ojos. Pero me encantó estar perdido, y mucho más naufragar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Copate, y deja tu opinión vieja.