una botella vacía.
Caminando si saber a donde,
el cielo me llora otra vez.
Intento cantar,sin voz,
esa canción de las viejas...
esa canción de las viejas...
No entiendo por qué entiendo todo,
y después no entiendo nada.
No entiendo por qué ya
no me importa, que me importes.
No sé por qué estoy aquí
con agua, botellas y humo,
y no estoy con la guitarra
cantando para otra rana, foca.
Sí, ya sé, que nunca fui el mejor,
que siempre resbalé, que solo
me sale bien hacer las cosas mal.
Y sé que aunque no quiera, la quiero.
Y aunque esté ciego la veo...
Pero ya no me importa,
sé que no necesito a nadie más,
sé que no necesito a nadie más,
para volver a nacer,
que a mis amigos,
de verdad, que a mis hermanos de sangre...
de verdad, que a mis hermanos de sangre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Copate, y deja tu opinión vieja.