vos nunca
llegaste, yo mil horas te esperé.
Lloré, pero
no se notaba, claro,
y me bajé, y
divagué con mi bici,
y Corrí
hasta caer cerca de una vía de tren,
me tiré
contra el asfalto, me tiré a descansar
y ahí me
quedé, destruido, la hora no me importaba
yo
solamente te esperaba
Ahora me pregunto qué hago acá, solo, cuando nosotros sabemos lo bien qué estaría allá. Intento ser algo franco. Intento pero no puedo. Me conformo con cansarme, con a agarrar la bici y pedalear hasta morir, hasta caer muerto en un parque mirando el cielo, hasta empaparme los ojos, las zapatillas, todo. Pedalear como yendo a buscar una verdad. Pedalear muy decidido y sin saber a dónde ir, y descargar mi ira insultando a un taxista, por esas maniobras raras. Clavando los frenos, respiro ondo, pongo el cambio liviano y vuelvo a empezar, hasta el fin, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Copate, y deja tu opinión vieja.