martes, 26 de noviembre de 2013

y ahora

Vos sos la bici de la que no me bajaría nunca, sos el camino distinto, sos el sol  viento en la cara, la tierra volando, sos libertad. Todo ese vértigo junto, mi dosis diaria de adrenalina, sos el silencio y la noche, sos el día y su belleza. No tengo miedo de caerme, no tengo miedo a pinchar, ni a romperme la cara, porque sé que si pasa algo, los dos lo vamos a arreglar. Iría hasta el fin del mundo, sólo para ver tu sonrisa brillar bajo una noche estrellada y con la luna bien alta...

dejame subierme al pedal, para nunca más bajar.

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