En una noche vacía, llena de rocanrol,
amigos risas y alcohol.
Y gente extraña girando alrededor.
Los vasos se volcaban,
las risas estallaban.
De a poco el lugar se vaciaba.
El frío empezaba a sentirse,
había olor a amanecer,
pero yo no estaba amanecido.
Y la victoria llegó,
en el momento menos pensado,
en un golpe de tequila y suerte
la bestia se encendió.
Y no la pude frenar.
No la quería frenar
Dale nena, un sólo poco más,
dale que nos echan del lugar
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