viernes, 19 de marzo de 2010

La tormenta

Cuándo las cosas no se dan,
Cuándo algo me sale mal.
Siempre trato de escapar.
Cuándo sé que perderé,
cuándo ya no tengo nada.

Me encierro en mis cinco paredes,
con la púa entre los dientes,
y una guitarra en mi pierna.
Con las viejas bien al palo
me olvido de todo por quince temas.

Sobre las cuerdas mojadas,
pasa mi mano segura.
Y mi voz llena de mocos,
casi ni puede cantar.
Solo es lo que dura en disco.

Y entre medio de este llanto,
entre la almohada y un perro,
una vieja agenda escrita
me mira diciéndome: "¿Qué esperás?,
dale vení y llename de tu sangre sincera,
de tus palabras vacias y tus acordes sencillos"

Y la remera seca mi cara.
Y agarro una lapicera,
y la empiezo a llenar,
de mi sangre sincera,
de mis palabras cobardes,
de mis acordes sencillos.
"Vení llename de tus recuerdos".


(Tanguito)

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