domingo, 18 de marzo de 2012

Como un niño



Me acuerdo cuando era un niño, cuando iba a lo de mi abuela. Salíamos tipo 11 con mi viejo, nos subíamos al Falcon. Todo derecho por Nazca, hasta que entrabamos en Flores. Me acuerdo de esas tardes tan breves, en la casa de la abuela, correteando por los techos, siempre descubriendo algo, en ese mundo de inocencia, fantasía, y sueños puros. Me acuerdo que jugaba a meter una pelota adentro de un tacho sin fondo, colgado en las escaleras del patio. Me acuerdo que jugaba a la pelota en la calle, al costado de la autopista, aveces también en el parque Avellaneda con algunos guachines que iban siempre, los sábados a las 4 de la tarde. Era religioso, todas las tardes de sábado la íbamos a visitar. Siempre también pasábamos por lo de la Tía, al lado, y mientras mi viejo tomaba mate con la tía, yo comía esas pizzas anchísimas que la tía marga calentaba en el tostador. Y cuando me aburría en lo de la abuela, iba a ver los dibujitos en la tele de la tía (siempre miraba Volver), o a jugar con el perrito.
Pero me acuerdo que después, para verla teníamos que ir hasta Avellaneda. No me gustaba ir, pero iba. Ella estaba siempre igual, sentada en la mesa mirando el mantel. Le daba mis dos manos, y caminaba por el pasillo arrastrando los pies. Así fueron unos meses.
Pero un día no estabas en la mesa, estabas en tu cama. Me agarrabas la mano muy fuerte, y no la soltabas. Yo te besé la frente, y después de varias horas de esperar me quedé dormido.
Después no tuve el coraje de verte en el hospital.
Te extrañé, y te sigo extrañando.
"Ahora no se olviden de la tía", me acuerdo que nos dijo la tía a mi y mis hermanos.
Cada tanto la iba a ver. Pero ella también se fue, ella quería estar con su hermana.
Y ahora que me acuerdo de todo esto, no puedo dejar de llorar como un niño al que se le acaba de romper su juguete favorito. Y ahora quiero decirte que no te olvido, que te extraño y que te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Copate, y deja tu opinión vieja.