domingo, 11 de marzo de 2012

La costumbre

Tanto me había acostumbrado ,
a subir barranca arriba en la bici.

Tanto me había acostumbrado,
a nadar contra la corriente.

Tanto me había acostumbrado,
a jugar con el viento en contra.

Que me había olvidado,
qué divertido es ir barranca abajo.

Que me había olvidado,
qué bien se siente no tener que remar.

Que me había olvidado,
lo lindo que es jugar con viento a favor.

Y así, me convertí en algo que no podría definir.
Así, un día me levanté, me decidí, y por vos me la jugué.

Ahora ya no ando preocupado
por el futuro o por cosas que pasaron.

Ahora sonrío demasiado,
y eso me gusta tanto, casi tanto como vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Copate, y deja tu opinión vieja.