Imagino nuevamente tus cabellos entre mis dedos. Ya puedo sentir tu piel y su suavidad. Si me concentro puedo sentir el aroma de tu perfume inconfundible para mi. Te acaricio muy despacio, disfrutando de cada segundo. De tus mejillas, tus ojos cerrados, tu boca, tu cuello. Tu amor, tu simple presencia extraño.
De repente, te miro de reojo y me pierdo en tu mirada perdida. Me pierdo en lo profundo de tus labios, me encandila tu figura, y tu caminar me deja sin aliento. Aunque bien quisiera dejarlo todo e ir detrás tuyo, pero en cuanto descubrís que te veo bajo la mirada, intento disimular, hacer como que no pasa nada. Pero me es imposible aguantarme, y es imposible que al pasar cerca mío y dejar tu perfume venga a mi como un vendaval de recuerdos, y sienta un dolor profundo al saber que ya no estás, que sólo me queda tu recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Copate, y deja tu opinión vieja.