Y esperarte en el andén, todo fue en vano
nunca apareciste, me dejaste plantado.
Y para colmo yo nunca iba a anticipar,
esa llovizna gris que se tenía que largar.
Me quedé tirado ahí, en el piso del furgón,
hacía frío y llovía, necesitaba compañía.
Necesitaba algo más que algunos hierros y ruedas
Volar bien al ras del piso,hasta caer acabado.
Un velero sobre ruedas, un amor sin dirección.
Un jinete rabioso y sin frenos
corriendo contra el paredón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Copate, y deja tu opinión vieja.